La comunicación corporativa no es solo un recurso que poseen las empresas para darse a conocer o mantenerse en el tintero. Es una parte esencial de la organización cuando tratamos con el público general.

No necesariamente hablamos de agencias especializadas en comunicación y publicidad, sino también en anunciantes. Cada vez que enviamos una comunicación ya sea al público en general o a medios en particular, debemos tener presentes unos consejos que harán que la relación sea más fluida y la imagen de la empresa sea más clara y transparente. Desde Nurun ofrecemos un decálogo que recoge los principios básicos desde los cuales la organización debe centrarse a la hora de gestionar su comunicación.

  • Habla cuando tengas algo que decir: De nada sirve enviar información vacía indiscriminadamente a los medios si no tienes realmente algo noticiable y que interese a los medios. Investiga a quién te diriges y cómo vas a contarlo, ya que de esta forma tendrá una mayor repercusión.
  • Si has cometido un error pide disculpas al público: en ocasiones ocurre que un anunciante debe retirar un producto por un fallo, o una campaña por no ser políticamente correcta. Si existe una crisis en tu organización, dirígete a los medios de comunicación, explica la situación, si el error ha venido por parte de la marca no ceses en pedir disculpas. No hay nada que exaspere más y deteriore tanto una marca como el silencio, y es que ‘el que calla, otorga’
  • No dejes la imagen de la empresa en el limbo informativo: Este punto se relaciona con el primero. De nada sirve bombardear de información como quedar en el silencio más absoluto. El público olvida la presencia de marcas y empresas cuando no aparecen en webs, blogs o medios tradicionales. Selecciona la línea de comunicación que quieres que tu público posea en mente y comunícalo.
  • Conecta de verdad con el público y los medios: invitar a varios medios de comunicación a tus instalaciones, como fuera de ellos a tomar un café puede incrementar la confianza y la relación. Los public relations también deben fortalecer esos vínculos. ¿Por qué no invitas también a tus followers más fieles a enseñarles cómo se trabajaba en tu empresa? ¡Conecta con ellos!
  • Invierte en publicidad: En la era digital en ocasiones solemos dejar a un lado la publicidad más tradicional. ¿Por qué? La respuesta más habitual será el alto coste que posee y la no instantaneidad de su efecto, pero no debemos olvidarnos de dejar una partida para ello. Al fin y al cabo también son impactos.
  • Usa las redes sociales: El Social Media puede ser un gran aliado cuando se trata de la atención al cliente. Piensa que con cada publicación te acercas más a tu público, y en este sentido crear conversación es lo más importante.
  • Invierte en capital humano: cada una de las personas que integran la organización son expertas en su área, ¿por qué no las involucras y que ellos expresen cómo trabajan y qué les interesa? Una buena opción es el blog corporativo donde pueden escribir acerca de sus día a día, sus descubrimientos y sus impresiones.
  • Haz un seguimiento de lo que la gente dice de ti: Es tan importante comunicar como medir el resultado. una vez lanzada una comunicación debe realizarse un rastreo acerca de cómo han tratados los medios tu información. Deja un tiempo para que ellos asimilen y publiquen ¡nada es instantáneo!
  • Asiste a eventosEste punto es más importante de lo que a priori puede parecer. Contar con la presencia de diferentes cargos de la empresa en entregas de premios, foros de expertos, desayunos de medios… es igual de importante que comunicar los logros de la compañía. Los seres humanos nos relacionamos face to face, nunca nos olvidemos de ese dato.
  • Disfruta de los que haces: porque al fin y al cabo es resultado directo de ti mismo. ¡Es imprescindible que tu trabajo te guste!