Decidir estudiar el dinero tiene dos fases. La primera en la que un grupo de personas da saltos de alegría por arrancar la decisión de estudiar algo con verdadero impacto en la vida de las personas, y una segunda en la que, ese mismo grupo, adquiere un tono verde-azulado-tembloroso mientras se considera incapaz de abarcar un reto con esa dimensión.

Investigar siempre es una lucha por dar respuesta a algo.  En el caso del dinero, nuestra intención siempre fue, desde el momento “1”, buscar entendimiento básico. Un sustrato anterior a las preguntas que solemos contestar en Nurun. Antes de decidirte por un banco, planificar la compra de una casa, o evaluar un trabajo, una persona tiene un largo historial personal que predefine cómo va a entender  el dinero.

¿Cómo saber qué tipos de personas existen en relación con nuestro objeto de estudio?.  ¿Cómo empiezas?.

Empezamos haciendo una cosa que se llama “Mapear el universo de personas”. Se trata de decidir, en principio, cuáles son los criterios que generan diferentes grupos de personas, que nos diferencian.

Diez personas de tres países, entre etnógrafos, directores de innovación, expertos en negocios de banca y responsables de laboratorios de interacción, reunidos en una habitación luminosa en el achicharrante verano de 2012 en Madrid, opinaron que existían seis criterios básicos:

  1. La gente tiene un acercamiento concreto al dinero dependiendo de su capacidad para decidir.
    Dependiendo de tu conocimiento, formación, habilidadesinstrumentales digitales, etc, puedes manejarte con mejor o peor fortuna gestionando el dinero. La primera brecha es la que separa a los “dueños de sus vidas financieras” de los que no lo son tanto.
  2.  Autonomía financiera.
    Este criterio distingue a las personas con margen objetivo de maniobra. Son los que tienen un menor nivel de deuda, o carecen de compromisos limitantes. ¿Tienes una hipoteca? Tu futuro está marcado…
  3.  Género.
    Probablemente, somos herederos de una tradición que nos separa en grupos de género en la forma que manejamos el dinero. ¿Somos presos de la tradición? Los roles de género cumplen con la diferenciación productiva, quizá con matices de unos países a otros.
  4. Ciclo de vida.
    Llevamos una vida muy ritualizada, y la mayoría de los rituales en nuestra sociedad refieren al momento vital de cada uno.
    ¿Cómo se ve esto en lo que se refiere al dinero? Pregúntate cuándo te preocupa más la hipoteca que la paga de tus padres. O si ya estáspensando en hacerte un plan de pensiones, o si crees que deberías ahorrar para pagar la universidad de tus hijos…
  5. Actitudes derivadas de estilos de vida.
    ¿Conoces a alguien que se siente ahogado en las fiestas de alta sociedad, y entre martinis sueña el momento de huir al campo a vivir de las raíces que recolecta? Las actitudes y los estilos de vida que elegimos nos adscribe a grupos de identidad, marca nuestra agenda de consumo y la opinión que tenemos de los que pertenecen a otros grupos.
  6. Grado de bancarización.
    Entre guardar el dinero debajo del colchón y que los datos de tus productos  no quepan en la página de la web de tu banco hay una enorme variedad de tipos de personas viven sueconomía de una forma muy institucionalizada o muy alternativa. En un mundoademás cada vez más inmaterial, los bancos se han convertido en los catalizadores de todo el movimiento financiero. La finidad a los bancos separa en grupos de personas que seguramente tengan motivaciones interesantes de escuchar.

Categorizar de esta forma nos ayudó mucho a entender la dimensión del reto y, lo más importante: poner encima de la mesa hipótesis de salida para poder diseñar la investigación.

O, como lo llamamos internamente, pasar una cara de azul tembloroso a sonrosadito retador.