El Internet de las Cosas se compone de objetos interconectados en red con sensores y actores. Estos objetos observan su entorno y comparten los datos recogidos conjuntamente, servidores de Internet y sus usuarios. Estos datos son analizados y los resultados se emplean para tomar decisiones y generar cambios. Dichos cambios pueden provenir de un objeto conectado haciendo ajustes con su entorno, o incluso después de que la información haya sido analizada adicionalmente por una persona.

Nurun San Francisco cuenta con varios clientes involucrados en Internet de las Cosas y han trabajado con ellos de muchas formas, incluyendo marca y marketing, desarrollando productos y servicios y la creación de prototipos de objetos conectados.

Recientemente se llevó a cabo un taller con uno de estos clientes, explorando maneras de que sus productos para el hogar pudieran beneficiarse de estar conectados a internet. Varios de sus productos ya están conectados entre sí a Internet; les ayudó por un lado para descubrir nuevas oportunidades para impulsar estos productos más allá de su pura utilidad y por otro para encontrar nuevas formas de hacer y decir algo nuevo.

Para empezar, revisemos cuatro temas que aparecen con mayor frecuencia en nuestro trabajo sobre Internet de las Cosas.

1. El ser cuantificado

Objetos personales conectados

Objetos personales conectados

En el Planningness Conference de 2012, Guthrie Dolin (Director de Marca y Estrategia en Nurun San Francisco) y David Bliss (Director Ejecutivo, Técnico en I+D en Nurun San Francisco) realizaron una sesión sobre Objetos Personales Conectados, en los que se exploró cómo el Internet de las Cosas podía conducir a un círculo virtuoso de aprendizaje y cambio basado en la recopilación y análisis de datos.

El seguimiento de rendimiento como guía para el cambio no es una nueva idea. Las empresas utilizan los datos para mejorar los procesos de negocio, así como la comercialización del producto. Los atletas y profesionales médicos recogen datos biométricos para optimizar el rendimiento y tratamiento de pacientes. Además, un número creciente de personas no profesionales están recopilando información sobre ellos mismos, en busca de patrones con el fin de tener un impacto positivo en sus vidas. En todos los casos, los mecanismos empleados van desde el lápiz y papel a dispositivos de alta tecnología con recogida de datos.

No hay duda de que el Internet de las Cosas hace que sea más fácil aprender de nuestras acciones. Muchos productos ofrecen a los clientes acceso directo a la información por la cual pueden sacar sus propias conclusiones. Cada vez con más frecuencia, estos productos van a incluir servicios que permitirán llevar a cabo un análisis en detalle y ofrecer recomendaciones simples y viables.

Por ejemplo, la mayoría de los servicios que rastrean el rendimiento deportivo como el de salir a correr, recopilan datos y ofrecen mucha información sobre los recorridos actuales y pasados. Los futuros servicios llevaran esto mucho más lejos. Con base en un análisis más profundo, estos servicios van a poder optimizar la planificación de dietas y entrenamientos, así como proporcionar entrenamiento en tiempo real de acuerdo a las metas de entrenamiento individual y resultados anteriores.

2. De ordenadores a cosas

De ordenadores a cosas

De ordenadores a cosas

En la medida en que los sensores, actores y las tecnologías puedan comunicarse entre ellos a objetos que son cada vez más pequeños y baratos, más y más objetos podrán estar conectados a la red. Ésta evolución es el origen mismo de Internet de las Cosas y es la que está cambiando nuestra relación con los ordenadores y la información.

Actualmente los smartphones son los objetos protagonistas y con mayor presencia en nuestro entorno en cuanto a Internet de las Cosas se refiere. Ofrecen una amplia gama de sensores y radio para comunicación en un solo paquete portátil. Ejecutan sistemas operativos robustos que permiten sacar el mayor partido a sus sensores y radio mediante innumerables aplicaciones de diferentes maneras.

Ya estamos viendo un aumento en el número de objetos conectados dedicados a un mismo propósito. Estos objetos estás diseñados para realizar una acción específica mucho mejor y más convenientemente que una aplicación de Smartphone. Estos artículos son fácilmente reconocibles como dispositivos digitales. No sólo sus botones y pantallas traicionan su herencia, sino que también tienden a ser dependientes de los smartphones, ordenadores y cargadores.

Con el avance de la tecnología, los objetos cotidianos no-reconocidos como dispositivos de alta tecnología van a ser equipados con sensores y conexión a Internet. Los objetos como lámparas podrán discretamente monitorizar las condiciones de su entorno, comunicarse con otros objetos dentro de su red y actuar en base a sus conocimientos colectivos.

Por último, en entornos en que los sensores robustos son generalizados, ya no es necesario que los objetos contengan su propia electrónica o energía. Estos objetos están virtualmente conectados a Internet por otros objetos que actúan como sus agentes. Las tecnologías como la RFID y la visión artificial permiten a objetos conectados identificar estos objetos y mostrar los datos, información e interfaces de usuario en su nombre. Un contador de cocina conectado podría identificar comestibles con la vista y mostrar información nutricional y recetas que coincida con sus gustos.

3. Información ambiental

Objetos personales conectados. Información ambiental.

Objetos personales conectados. Información ambiental.

Como los componentes del Internet de las cosas se dispersan, se hace posible que las pantallas estén más integradas en nuestro entorno. Pantallas ambientales tales como los tres proyectos de esta foto, displays dedicados en tiempo real a un pequeño conjunto de datos dinámicos.

Así como en este reloj de tiempo o de este mapa de disponibilidad de bicicletas, una pantalla ambiente puede trabajar exclusivamente con un tipo específico de información. Otros, como el búho están diseñados para mostrar los datos de su elección de forma codificada, significativas sólo para los que saben.

En cualquier caso estos objetos se pueden hacer con las tecnologías más simples que los dispositivos más complejos que combinan detección, control y visualización. Se pueden hacer en lotes más pequeños y en una variedad de estilos para que coincida con el entorno en el que están colocados. El consumidor adquirirá el producto que responda a su estilo personal y lo conectará a los servicios de información de su elección.

Con pantallas ambiente, la gente no tendrá que agarrar sus teléfonos, activar una aplicación y esperar a que los datos se carguen. A primera vista, ellos sabrán el pronóstico del tiempo, si un cónyuge ha dejado el trabajo, o si las puertas de su casa están cerradas.

4 . La interoperabilidad agrega valor

Esta última tendencia es relativamente simple, pero fundamental: las cosas en Internet deben trabajar juntas.

Actualmente no hay ningún estándar ampliamente utilizado ni abierto como para que los objetos en el Internet de las Cosas puedan compartir información y comunicarse entre sí. Excepto en el caso de los periféricos, los objetos hechos por una empresa rara vez interactúan directamente con los de otra empresa. Cuando pueden interactuar directamente, los objetos tienden a ser parte de un sistema cerrado, propiedad con una licencia de actuación sin permitir una actuación verdaderamente abierta.

En respuesta, las interfaces de programación de aplicaciones basadas en Web (API – Application Programming Interfaces) se están utilizando para fomentar la interoperabilidad entre los diferentes sistemas. La implementación de una API no requiere que las empresas expongan todos sus datos o se rindan ventajas competitivas. Cualquier persona que integra su producto o servicio con Facebook desea tener más control sobre lo que leen o publican a través de la API, pero dar ese control a terceras partes podría poner en peligro la subsistencia de Facebook.

El gráfico de la Salud por RunKeeper es un ejemplo de una editorial con una base de datos abierta. A cambio de proporcionar esta información a productos potencialmente competitivos, RunKeeper se beneficia de los dispositivos complementarios como el Fitbit Ultra, el Withings Scale y Zeo Sleep Manager, publicando datos con el mismo sistema. Tener un lugar para que todos estos productos y servicios se unan proporciona un valor adicional a los clientes de todas las empresas participantes.

En los casos en los que un fabricante no soporte directamente la interoperabilidad con productos específicos o funciones, sistemas de terceros como If This Then That intervienen y proporcionan una manera fácil de conectar las salidas de una API con las entradas de otro. En teoría, un servicio de este tipo podría permitir que el sistema de iluminación de una casa pueda detectar que el sistema de alarma haya sido armado y que todo el mundo haya salido de la casa. Este tipo de interacción entre sistemas supone que esas características se han expuesto a través de una API y que el propietario ha dado permiso a cada sistema para conectar el uno con el otro. Este escenario no requiere que los dos fabricantes planifiquen ni inviertan en esta integración particular.

Al igual que con los servicios web populares, veremos que Internet de los productos y servicios que ofrecen API’s y estimulan a terceras partes a desarrollar aplicaciones integradas, podrán disfrutar de una adopción más amplia que las que están cerradas.

Las declaraciones a futuro

Estos cuatro temas no son de manera exhaustiva todas las tendencias que influyen en el desarrollo de Internet de las Cosas. El trabajo que realizamos se centra en gran medida en los objetos personales conectados y las que se encuentran dentro de casas y coches. Dentro de este ámbito, estas tendencias están influyendo en el diseño de Internet de productos y servicios de las cosas y la manera en que interactuamos con ellos.

Artículo publicado en Digital for Real Life de Nurun.